Estimados socios,
Compartimos a continuación una breve evaluación sobre la evolución reciente de la inflación y algunos factores de coyuntura que merecen seguimiento por su posible impacto sobre la estructura de costos y las condiciones de competitividad de la industria. De acuerdo con los datos difundidos por el INDEC, en marzo de 2026 el IPC nacional registró una suba de 3,4% mensual, acumuló 9,4% en el primer trimestre y se ubicó en 32,6% interanual.
A nivel de categorías, los precios Regulados aumentaron 5,1%, por encima del IPC núcleo (3,2%) y de los estacionales (1,0%). Entre las divisiones, Educación registró la mayor suba del mes (12,1%), seguida por Transporte (4,1%), mientras que Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la de mayor incidencia en el resultado general.
Desde una perspectiva de nominalidad implícita, el dato de marzo también merece atención. Si se anualiza de manera mecánica la variación mensual de 3,4%, el ritmo equivalente se ubica en torno a 49,4% anual. A su vez, si se anualiza el incremento acumulado del primer trimestre, la tasa implícita ronda 43,2% anual. Naturalmente, estos ejercicios no constituyen una proyección, pero sí permiten dimensionar que la dinámica reciente de precios continúa corriendo a un ritmo elevado y todavía exigente para la planificación empresaria.
En este contexto, resulta pertinente incorporar también un elemento de riesgo externo. Para la cadena del caucho, este punto es especialmente relevante porque una parte de los elastómeros sintéticos utilizados por la industria se origina en insumos petroquímicos derivados del petróleo y del gas. Por eso, la actual conflictividad en Medio Oriente no debe leerse solamente como un problema energético general, sino también como un posible canal de presión sobre insumos industriales y costos logísticos. Para el sector del caucho configura un escenario de mayor volatilidad potencial en materias primas sintéticas, energía, transporte, seguros y abastecimiento, con eventual impacto sobre costos y competitividad.
Todo ello, en un marco en el que la inflación local volvió a acelerarse en marzo, este frente externo agrega un factor adicional de incertidumbre que conviene monitorear de manera permanente.
Desde FAIC continuaremos siguiendo de cerca estos indicadores y compartiendo con nuestros asociados aquellas lecturas que contribuyan a una mejor comprensión del contexto económico y de sus efectos sobre nuestra actividad.
Saludos cordiales,
Eduardo Rastrelli
Gerente General

